domingo, 22 de noviembre de 2009

Mucho ruido y pocas nueces: vs. Monsters

Desde hace años que la comunidad rolera indie hace eco de sus ventajas con respecto a los juegos "corporativos" masivos, destinados a sacarnos el dinero, a "idiotizarnos" en un rol repetitivo, etc... Vale, no hay que juzgar a un colectivo por un juego (por ejemplo me está encantando The Burning Wheel) pero vistos juegos como vs. Monsters me quedo con La Llamada de Cthulhu de toda la vida.

vs. Monsters y el suplemento Addition

vs. Monsters me llamó la atención porque prometía un ambiente similar al de las historias de Neil Gaiman. Ambientado a finales del s.XIX, los jugadores son cazadores de monstruos en un pueblo pequeño llamado simplemente el Pueblo (pues no es muy original, no). Ellos son los que deberán defender su tierra de las incursiones de la oscuridad.
Para empezar, toda la ambientación se sustenta en tres páginas que presuponen que vas a currarte toda la ambientación. El autor reconoce que el juego es un producto de un concurso de diseñar un juego en 24 horas y se dedica a llenar página tras página de intentos de humor estúpido que no hace más que irritar al lector, además de ensalzar las virtudes de su juego (y los de "su clase", destinados a "expertos") sobre los "limitados juegos tradicionales".
Francamente, eso no logra más que irritar al lector.

La creación de personajes es bien sencilla: se reparten unos valores determinados entre los cuatro atributos (Combatir, Defensa, Pensar y Correr), se eligen ventajas y defectos y listo. El problema es que, por ejemplo, todos los PJ's empiezan con la misma salud (10 puntos) y eso es inamovible a no ser que tengas la ventaja o el defecto que los cambie. Puesto que el juego va de matar monstruos, los personajes tienden a ser todos clones unos de otros. Muy bien no empezamos, no.

La simplísima hoja de personajes

Pero lo peor está por llegar. El sistema usa una baraja estándar de póquer sin comodines. Cada personaje saca tantas cartas como puntos de atributo tenga y debe comparar el valor de la carta contra la dificultad requerida. Si alguna carta la iguala o la supera, la acción tiene éxito. En alguna situación el número de éxitos influye en el resultado (como con el daño de las armas, pero poco más).

El autor pierde el tiempo bromeando sobre como hacer divisiones.
Fascinante...
El gran problema de este sistema (estoy tentado de usar el término "la gran cagada") es que sólo hay una baraja en la mesa, que usan jugadores y árbitro por igual. Así, a medida que se hagan "tiradas" el número de cartas presentes disminuye hasta tener que barajar de nuevo. O lo que es lo mismo: hay que dedicarse a contar las cartas porque a medida que se juegan dependiendo si son de valor alto o bajo suben o bajan drásticamente las posibilidades de éxito. Eso hace que el éxito de una acción dependa de las cartas sobre la mesa, no de la habilidad del PJ. La probabilidad sólo podría nivelarse si cada jugador tuviera una baraja y ésta se barajara cada vez que se haga un chequeo (algo muy engorroso). Lo práctico es sustituir la baraja por dados de 12 caras, aunque se reduzca en uno el total (al haber 13 cartas por palo de baraja de póquer), y jugar como si nada.


El resto del libro lo ocupan además de más digresiones estúpidas del autor un pequeño capítulo con criaturas, cuatro ejemplos de juego y poca cosa más. Visto el panorama, uno se acerca al suplemento vs. Monsters Addition con cautela. Y nos encontramos más de lo mismo: un puñado de páginas esquematizadas con "lugares de interés" del Pueblo, algunos monstruos más, algunas ventajas y desventajas, dos reglas nuevas y la misma pedantería que su original. Eso sí, se han incluído robots y marcianos para usarlos de monstruos. Ahí es nada...


Sí, marcianitos verdes con sus pistolitas de rayos
Y robots casi indestructibles. Apaga y vámonos.

En resumen, pese a que no es fácil de encontrar en tiendas y aunque el libro y el suplemento me costaron apenas 15 euros debo reconocer que hacía tiempo que no me habían timado de esta manera. vs. Monster es poco más que el producto de un aficionado sin demasiada idea (y eso que el autor ha editado varios suplementos para juegos ajenos en compañías importantes) que se limita a desvariar durante 80 páginas de un librito editado con mucha paja para rellenar, un sistema atroz que no ha debido probar ni siquiera el autor. Mi consejo: guardad esos 15 euros y ya sólo os faltarán 10 más para compraros el pack con los dos core books de The Burning Wheel, una inversión mucho más reconfortante que este pseudojuego.

7 comentarios:

  1. Sólo nos faltaba eso, "divos" en el mundillo. Lo de los juegos indie tiene sus ventajas y sorpresas (como con el Wheel) aunque hay que ir con pies de plomo. Personalmente, prefiero una buena sesion de Cthulhu que esto.

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  2. Y yo. Este juego y su suplemento se van directamente a la estantería para no salir jamás de allí.

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  3. Sé exactamente de qué hablas. Gracias a Dios este en concreto no lo he tenido que sufrir (gracias por ahorrárnoslo), pero en nombre del movimiento indie rolero se han creado muchas porquerías recubiertas con un halo de independentismo y simplicidad que no consiguen ocultar la baja calidad del material.

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  4. El auto ya reconoce que el juego lo hizo en 24 horas, lo que tiene su mérito. Eso por un lado, pero por otro si sabes que el juego tiene sus deficiencias porque te lo has montado en un día, antes de cobrar por él (y 15 dólares, que por 8 te consigues una tercera edición de Ars Magica que se te cae el saquito de nueces) sigues moldeando la idea primaria hasta que sale algo satisfactorio.

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  5. Lo de la baraja es una gilipollez que intenta curbrir lo del rollo indie. No vale una mierda y, estadísticamente, sólo consigue joder el propósito de hacerlo interesante al hacerlo injugable. Si uno mete un sistema estocástico para determinar resultados de acciones tiene que ser realmente aleatorio y cada resultado discreto (los números de los dados) tiene que ser equiprobable (aunque la mayoría de dados comerciales no lo sean exactamente) y depender sólo de la modificación por las habilidades, etc.

    La verdad, me alegra no tener ni puta idea de toda la mierda "independiente" del mundillo.

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  6. Voto por que crees una sessión llamada "Mucho ruido y pocas nueces". Vamos, que si no lo haces tú lo voy a hacer yo, pero prefiero que lo hagas tú qeu ya has empezado... ;)

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