jueves, 12 de enero de 2017

El Baúl de los Recuerdos: Maléfices 3ª edición

Hace mucho os hablé de Maléfices (podéis leer la reseña del juego aquí y del Bestiario aquí), el juego de rol de la editorial Jeux Descartes que se convirtió en el espejo en el que se miran todos los juegos de rol franceses de terror. Tras la desaparición de Jeux Descartes en 2005, los autores del juego decidieron seguir adelante con el proyecto de editar una nueva edición del juego, agrupados bajo el nombre de Éditions du Club Pythagore. En 2006 vio la luz la esperada 3º edición de Maléfices.



La primera diferencia evidente de esta edición es que, a diferencia de sus predecesoras, el juego no viene en varios libretos en un box set. Este manual de 288 páginas tiene una encuadernación rústica (tapa blanda) con solapas. El libro está dividido en tres partes: Jugar a Maléfices, Descubriendo Maléfices y Escenarios para Maléfices.
La primera parte es Jugar a Maléfices. Aquí encontramos todas las reglas del juego. El espíritu de las ediciones anteriores de utilizar un mínimo de reglas se ha mantenido, de modo que apenas hay 50 páginas de reglamento. De hecho, apenas hay cambios, salvo que se ha dedicado más espacio para los ejemplos, en especial en el capítulo de combate.



La creación de personajes sigue siendo cuestión de unos minutos. Se ha aumentado el número de profesiones de ejemplo y ahora hay una sección dedicada a cada una de ellas.



Una parte distintiva de la creación de los personajes es el Gran Juego del Conocimiento, en el que se escogen cinco cartas de la baraja de tarot especial. Cuatro de estas cartas las conoce el jugador y la quinta solo el árbitro, de forma que nunca puedes estar seguro de lo que te depara el futuro. Se han introducido dos pequeños cambios con respecto a las ediciones anteriores: la baraja cuenta con dos cartas nuevas (El Médium y El Archivista) y se han acabado de precisar los arcanos de la baraja que dan modificadores positivos a las profesiones.



El sistema de juego mantiene la resolución de las acciones mediante una tabla única, en el que se compara el resultado de la tirada de 1d100 con los modificadores de la característica apropiada y se obtiene el grado de éxito de la acción. Este sistema es muy ágil y permite resolver cualquier situación.





La sección final de esta primera parte está dedicada a las reglas de magia y lo sobrenatural, así como un apartado con consejos para los directores de juego.



Descubriendo Maléfices es la parte más extensa del libro, 163 páginas dedicadas en exclusiva a hacer un retrato de la historia, la vida y la sociedad francesa en La Belle Époque. Este periodo de tiempo va desde el fin de la guerra franco-prusiana (1870-1871) hasta el inicio de la Primera Guerra Mundial en 1914. La Belle Époque es un periodo que coincide con una etapa de desarrollo generalizado en todo el continente europeo (la parte final de la era victoriana y la posterior era eduardiana en Inglaterra o el inicio del periodo guillermino en Prusia). En Francia se produce la caída del Segundo Imperio y el nacimiento de la Tercera República. Las transformaciones ocasionadas por la Revolución Industrial causan un verdadero despertar del movimiento obrero mientras que en las ciudades el arte y la ciencia se ven espoleados por un optimismo generalizado. Sin embargo, esta paz es un espejismo, un apaño mal hecho de multitud de problemas que desembocarán en los horrores de las Guerras Mundiales unos años más tarde. En este telón de fondo racionalista transcurren los escenarios de Maléfices, donde la figura del Demonio y lo sobrenatural se mueven entre los cafés de moda, las fábricas y las instituciones de poder.
Esta sección arranca con una introducción al periodo, que analiza los años previos a La Belle Époque y la guerra franco-prusiana.







La rebelión de la Comuna de París y su sangriento final es tratado en un apartado propio, al coincidir con el nacimiento de la Tercera República. También se incluye una cronología muy completa de la Tercera República hasta 1914.














La vida en las grandes ciudades y la vida en el campo son tratadas en capítulos propios. Aquí podemos ver cómo las tremendas diferencias entre las clases sociales han aumentado a raiz de la Revolución Industrial.









Los medios de transporte de la época, los medios de comunicación y los viajes son tratados en profundidad. Este capítulo incluye un mapa de la red ferroviaria francesa, al ser el tren la forma de transporte de larga distancia principal durante La Belle Époque.







Los años posteriores a la guerra franco-prusiana fueron una época de depresión económica que se cebó en los desfavorecidos. En estas circunstancias se produjo un aumento considerable del crimen, al que hay que añadir la proliferación de grupos radicales por todo el continente que cometían actos de terrorismo. En este periodo de avance científico nacen las policías modernas y se sientan las bases que desembocará en la práctica de la nueva ciencia forense.




El capítulo final de esta parte está dedicado a la ciencia, la filosofía y también a las creencias sobrenaturales, con la popularización de prácticas como el espiritismo y la proliferación de las sociedades ocultistas.





Escenarios para Maléfices contiene dos módulos, La doncella y la muerte y El hijo de la cólera, así como los handouts de los mismos.




Cierran este manual la hoja de control para el director de juego y la hoja de personaje (que son las mismas que en la edición anterior) y las cartas de la baraja del Gran Juego del Conocimiento para fotocopiar.



Además de este manual, Éditions du Club Pythagore publicaron Maléfices: Catéchisme (2007), que contiene la pantalla de juego, la baraja del tarot del Gran Juego del Conocimiento y un suplemento con reglas sobre magia. Este ha sido el último suplemento editado hasta la fecha para el juego. Por fortuna, la editorial francesa Arkhane Asylum, anunció el año pasado que habían adquirido los derechos deljuego y que estaban trabajando para una nueva edición que debería aparecer a lo largo de este 2017.
Maléfices es uno de los grandes juegos de rol franceses que ha influenciado a diseñadores de dentro y fuera de su país (sin ir más lejos es uno de los juegos favoritos de Ricard Ibáñez). Yo tuve la suerte de conocerlo gracias a que el amigo Ernest de Landròmina, que ejerció de mentor rolero cuando International Khiladi y yo empezábamos en el mundillo de los juegos de rol a finales de los 80, tenía una colección bien surtida de juegos franceses.
Una buena puesta a punto de un juego excelente.

1 comentario:

  1. Excelente no, lo siguiente. Si existiese un top 10 de los mejores juegos jamás editados estaría ahí. Voy a tener que desempolvar mi ficha de gendarme, la tengo en alguna de las carpetas viejas.

    Junto a Patient 13 es mi juego francés favorito.

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