Si tuviera que escoger una secuencia entre tantos momentos mágicos a los que Ray Harryhausen dio vida, sin duda sería la lucha contra los esqueletos de Jasón y los Argonautas. Esta secuencia me dejó boquiabierto la primera vez que la vi de crío y hoy en día todavía me sorprende. Descansa en paz, maestro, y que Crom te acoja en el Valhalla.