sábado, 29 de abril de 2017

Un juego de tablero de 4500 años de antigüedad: el Juego Real de Ur

Si preguntas a la gente por un juego de tablero muy antiguo, es probable que la respuesta de la mayoría sea el ajedrez. Algunos se aventurarán y mencionarán las damas. Y no irán tan errados ya que, aunque la versión que conocemos es posterior al ajedrez, el Qirkat o Alquerque (los antecesores de las damas) son más antiguos que el Chaturanga, el juego del que procede el ajedrez. Y los predecesores del Qurkat/Alquerque son aún más antiguos.
A lo largo de la historia de la humanidad encontramos ejemplos de juegos de tablero en innumerables culturas. Algunos de ellos se jugaron durante milenios y nos han llegado en formas muy parecidas a las originales. Junto al ajedrez, los más conocidos probablemente serían el Go chino y el Tabula romano, antecesor del Backgammon. Pero hay muchos más: el Patolli de las culturas precolombinas, el Chaupar hindú (antecesor del Pachisi del mismo país y de nuestro moderno parchís), el Senet y el Mehen egipcios, y el Bo o Liubo chino, el juego que se jugaba con 1d14. Entre estos juegos ancestrales se encuentra el Juego Real de Ur.


Con el Juego Real de Ur o Juego de las Veinte Casillas se hace referencia a los dos tableros hallados por Sir Leonard Woolley en los años 20 en las excavaciones de las Tumbas Reales de Ur en Irak. Los tableros están confeccionados con incrustaciones de taracea y corresponden a la Primera Dinastía de Ur (anterior al 2600 a.C.). Durante mucho tiempo se desconocían las reglas, hasta que se encontró en la inmensa colección del Museo británico el fragmento de una tablilla cuneiforme babilónica del año 177-176 a.C. en el que el escriba Itti-Marduk-Balāṭu explicaba las reglas del juego a unos colegas griegos. Esta tablilla no solo es el reglamento escrito más antiguo que se conserva, ¡también es el newsletter sobre juegos más antiguo!

No, el reglamento más antiguo no es de Games Workshop...

El Juego Real de Ur es un juego de carrera en el que cada jugador dispone de siete fichas. El objetivo es sacar del tablero todas las fichas antes del contrario. El movimiento viene dado por cuado dados piramidales, muy parecidos a los dados de cuatro caras, en los que los vértices indican las casillas posibles de movimiento, entre cero y cuatro. También hay casillas especiales que permiten una tirada adicional de dados.
El juego fue tan popular en su época que se ha encontrado en la tumba de Sargon II, en la ciudad de Khorbasad, un grafito de un tablero tallado toscamente en la base de una de las estatuas de los Lamassu que la custodian, probablemente realizado por dos guardianes de la tumba que querían matar el tedio. Esta pieza también está en el Museo Británico.


Irving Finkel, conservador de la sección de escritura cuneiforme del Museo Británico, subió hace un par de años un breve video al canal de YouTube del Museo hablando sobre las reglas del Juego Real de Ur.


Con motivo del Día Internacional de los Juegos de Mesa, el Museo Británico ha subido un nuevo video en el que el conservador Irving Finkel y el bloguero Tom Scott juegan una partida del Juego Real de Ur. Finkel no solo es una autoridad sino que además es un narrador hilarante y carismático que explica las reglas del juego y el contexto histórico del mismo, y cuenta un montón de anécdotas. El video dura poco menos de media hora y es muy recomendable.


Esta es una oportunidad inigualable para acercarse al que fue el juego más popular de Babilonia, la civilización que sentó las bases que se extenderían por nuestro continente y sobre la que a día de hoy existe un desconocimiento generalizado por gran parte de la gente, pese a la inmensa deuda histórica y cultural que tenemos con ella.
Además, ¿no queréis conocer el juego favorito de vuestros personajes en La Puerta de Ishtar?

2 comentarios:

  1. El video es tremendísimo. El señor Finkel es digno de ser un personaje sacado de un libro de Pratchett o de Gaiman. Y el juego, pese a tener siglos me parece grandioso. Si sacasen una reproducción a la venta me compraría uno.

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    1. En Amazon hay varias réplicas, una de ellas publicadas por el propio Museo Británico a finales de los 70 :)

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