Hace poco, los amigos de
La Marca del Este hicieron una reseña de
El palacio de la princesa de plata, módulo B3 de
Dungeons & Dragons, una de las tres aventuras que la editorial Dalmau Carles publicó en castellano. Me imagino que hay pocos entre la nueva generación de jugadores que sepan (o que les importe) que Dalmau Carles fue la editorial pionera en España en la publicación de juegos de rol. Pese a su breve andadura, su aportación fue vital para establecer esta afición en nuestro país.
El primero producto que apareció fue el set básico de
Dungeons & Dragons, la famosa "caja roja" con las reglas para niveles 1 a 3. Creo no equivocarme al decir que, hoy por hoy, es el objeto más buscado por los coleccionistas de juegos de rol en español. Como se puede apreciar, mi copia tiene bastantes "daños de batalla", en especial la caja, aunque el interior de los libretos está impecable. Fue el primer juego de rol que tuve (un regalo de cumpleaños de hace mucho tiempo) y es el juego al que más cariño guardo de entre todos los de mi colección.

El primer módulo publicado en español fue La fortaleza en la frontera, de Gary Gygax. Considerado como la aventura más jugada de la historia, el módulo B2 servía no solo como partida introductoria, sino que presentaba los elementos clásicos del juego: sandbox, exploración, dungeon crawling, interacción con los PNJs de la zona... Además, la fortaleza servía como base de exploración a los grupos que quisieran emprender nuevas aventuras en la zona. Un clásico entre los clásicos.
El segundo módulo fue la versión final de El palacio de la princesa de plata (B3), de Tom Moldvay y Jean Wells, una aventura preparada para grupos inexpertos ideal para empezar a jugar. Este es el famoso módulo cuya versión oiginal fue retirada del mercado nada más haberse puesto en distribución para censurar algunas de las ilustraciones. La versión "corregida" es la que se tradujo.
El último módulo que publicó Dalmau Carles antes de cerrar su linea de rol fue
La ciudad perdida (B4) de Tom Moldvay. Esta aventura fue el primer módulo de D&D que
International Khiladi y yo jugamos hace más de 20 años y todavía hoy recordamos lo bien que pasamos esas tardes desentrañando los secretos de la ciudad enterrada entre las dunas del desierto.
A muchos les parecerá que estos primeros módulos eran repetitivos y simplones, pero hay que recordar que en 1986 el abanico de posibilidades no era tan grande como el actual. Además, no cambiaría esas primeras andanzas por el mundo del rol ni por todo el oro del mundo.