En un principio, TSR era una empresa formada por jugadores, donde todo el mundo era veterano de los juegos de tablero. Poco a poco pasó a ser una empresa más que, como todas, se preocupaba ante todo de tener productos para vender. No me malinterpretes, no quiero decir que no sea lícito obtener el máximo beneficio posible de lo que se produce, pero el orden de prioridades debe estar claro: primero hacer un buen producto y después ganar dinero.
Gary Gygax, entrevista aparecida en la revista Líder nº 36 (julio de 1993)