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martes, 20 de diciembre de 2016

Cameos de Star Wars: Rebels en Rogue One: Una historia de Star Wars (spoilers menores)

Una de las primeras cosas que me dijo ayer International Khiladi después de ver Rogue One: Una historia de Star Wars fue que habría sido genial ver a Chopper, el malhumorado droide de Star Wars: Rebels, en la película. Sabíamos que el Ghost, la nave de los protagonistas de la serie animada, iba a aparecer en la cinta (se había podido ver en uno de los últimos anuncios de TV), así que la idea no era nada descabellada.
Resulta que Chopper sí tiene su cameo.
Durante la secuencia en la que el técnico de comunicaciones avisa a Mon Mothma de que han interceptado una transmisión imperial podemos ver al droide en un instante fugaz.

¡Boboopbooopboooooooooooop!

La presencia del Ghost es visible principalmente durante la batalla final, pero también puede verse en el exterior del templo de Yavin IV.

Esa nave me suena.

Aunque los demás personajes de Rebels no aparecen en pantalla, es posible escuchar en los altavoces de la base rebelde la llamada a Hera como la "general Syndulla". Los guionistas han aclarado que ese ambiguo "general Syndulla", que en inglés puede dar lugar a confusión con el padre de Hera (también general rebelde), hace referencia a la propia Hera. Recordemos que Rebels transcurre unos años antes de los acontecimientos de Rogue One, así que la capitana Twi'lek tiene tiempo de sobra para ascender en la escala de mando de la Alianza.
Durante la batalla de Scarif podemos ver al Ghost y a una corbeta Hammerhead, un tipo de nave que apareció por primera vez en la segunda temporada de la serie, y que tendrá un papel destacado en dicha batalla.

El Ghost en mitad de la batalla de Scarif junto a una corbeta Hammerhead (derecha).

Rogue One está cargado de easter eggs y de referencias, algunas oscuras u ocultas, otras fácilmente reconocibles, que incluyen las historias de los Episodios, el material no utilizado por George Lucas, viejos diseños y hasta la serie animada Star Wars: The Clone Wars (donde aparece Saw Gerrera, el personaje de Forest Whitaker), la predecesora de Star Wars: Rebels. Muchos de estos detalles cumplen una mera función cosmética y no hace falta conocerlos para disfrutar de la película, pero siempre es de agradecer que se tomen el cuidado de dar un aire de continuidad a la franquicia.
¡Que la Fuerza os acompañe!

P.D.: Os dejo aquí el anuncio de TV en que podéis ver al Ghost.

lunes, 19 de diciembre de 2016

En defensa de Rogue One: Una historia de Star Wars

Acabo de volver del cine de ver Rogue One: Una historia de Star Wars, en compañía de International Khiladi y de otro de los miembros de mi grupo de juego habitual y nos ha gustado a los tres. Como llevo unos días escuchando a algunos despotricar contra la película, aquí os dejo mi opinión al respecto. Voy a intentar que no haya ningún spoiler pero, si no habéis visto todavía la película, os recomiendo que os saltéis esta entrada hasta que vayáis al cine.


Rogue One es el primer título que Disney ha englobado en la línea Antologías, historias en el universo de Star Wars que discurren paralelas a los Episodios, las películas a las que estábamos acostumbrados hasta ahora. Esto es un doble acierto. Por un lado da libertad a la hora de saltar atrás y adelante en el tiempo y tratar eventos ya conocidos de la historia desde un punto de vista diferente, profundizar en aspectos de la cronología, contar la historia de los personajes o crear una nueva historia que tenga como marco la saga galáctica. La segunda ventaja es que permite explorar la franquicia de una forma que no sea la de los Episodios. Y eso, después de cuatro décadas, es algo imprescindible para la supervivencia de una franquicia que George Lucas estuvo a punto de destruir con sus "impulsos creativos". Por fortuna, El despertar de la Fuerza marcó un excelente cambio de rumbo.
Rogue One va un paso más allá y hace que el espectador se plantee preguntas incómodas. La historia hace hincapié en la naturaleza de la Rebelión y nos muestra la difusa y peligrosa línea que separa una lucha por la libertad de lo que es actuar como lo hacen los grupos terroristas. Aquí no encontramos una guerra entre caballeros espaciales con espadas de energía, sino la de la gente corriente, un grupúsculo de guerrilleros superados enormemente en número, en equipo, en medios. El Imperio es una amenaza omnipresente que gobierna con puño de hierro como el verdadero régimen fascista que es, con sus escuadrones de la muerte y sin ninguna clase de miramientos a la hora de borrar del mapa a cualquier asentamiento que se resista a su poder.




Por su parte, los rebeldes ya no son "los buenos porque sí" que Lucas nos vendía. Son un grupo desesperado entre los que ha habido escisiones de radicales, que actúan como terroristas que atacan al Imperio cueste lo que cueste. Son gente dispuesta a hacer lo que sea necesario por una causa en la que creen. Aquí es donde recaen los personajes de Rogue One, poco más que outsiders, hasta Cassian Andor (Diego Luna), que como oficial de inteligencia rebelde tiene las manos manchadas de sangre.
Mientras los Episodios dan un aire épico a la historia de Star Wars (incluso las fallidas precuelas), Rogue One es una película bélica. El equivalente que más se le acerca sería Los cañones de Navarone, si esta hubiera sido dirigida por Sam Peckinpah. Cada decisión, acertada o no, cuesta vidas y muchos personajes no tienen tiempo de detenerse a pensar si estas son las correctas. Cada segundo de vacilación hace que el Imperio esté más cerca de aplastar el último reducto de resistencia contra su Nuevo Orden galáctico.





Los temas principales de la historia son la redención, la fe, la esperanza y el sacrificio. La redención es lo que mueve a la mayoría de personajes a actuar, desde el científico Galen Erso (Mads Mikkelsen) hasta el piloto imperial Bodhi Rook, lo que les hace cuestionarse sus convicciones. La fe hace que los personajes puedan sobrevivir en los tiempos oscuros del Imperio. Fe en la Fuerza, como en el caso de Chirrut Îmwe (un tremendísimo Donnie Yen); en la causa de Rebelión, como Cassian Andor; en el amor de un padre, como Jyn Erso (brillante Felicity Jones en su viaje de paria a líder). La esperanza es el motor de toda la película, lo que mantiene unida a una frágil Alianza Rebelde y hace que los personajes perseveren, incluso frente a un enemigo que parece omnipotente. Y mientras que en los Episodios los personajes son héroes porque sus acciones se definen como heroicas, en Rogue One es la capacidad para el sacrificio, el aceptar que la lucha contra el Imperio es demasiado importante como para que la Alianza se venga abajo, lo que convierte a los personajes en héroes. Porque, pese a los guiños nostálgicos, Rogue One es una película dura que recuerda que, como bien decía Yoda, la guerra no hace grande a nadie.




En Rogue One volvemos a encontrarnos con varios personajes familiares (Tarkin, Vader, Mon Mothma y otros), pero el director Gareth Edwards no abusa de su presencia en pantalla, sino que los utiliza para que todas las piezas encajen, de forma que la transición hacia el Episodio IV sea fluida y coherente.
Si lo que esperáis es ver una fábula en la que una tribu de ositos de peluche son capaces de derrocar a las legiones de un Emperador muy, muy malo y ayudar a reinstaurar una vieja religión, Rogue One no os va a gustar. Si en cambio queréis un enfoque diferente, una vuelta de tuerca a la franquicia y una historia sobre el poder de la esperanza, algo muy necesario en los tiempos oscuros que nos ha tocado vivir, entonces Rogue One: Una historia de Star Wars os encantará.
Porque, por mucho que pataleen los haters, esta es una verdadera historia de Star Wars.
¡Que la Fuerza os acompañe!