Mostrando entradas con la etiqueta arqueología. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta arqueología. Mostrar todas las entradas

domingo, 21 de junio de 2020

Una maravillosa cajita con forma de d20: la Caja Mágica de Tipu Sultan

Les lectores habituales del blog ya sabéis que suelo comentar de vez en cuando noticias o historias sobre hallazgos arqueológicos y objetos antiguos relacionados con la historia de los juegos. Hoy os traigo un objeto que, sin tener ninguna relación con los juegos, me ha llamado la atención por su forma, y que además tiene una historia fascinante: la Caja Mágica de Tipu Sultan.

Este d20 vale una fortuna. Foto ©2019 Richard Drew/Associated Press.

La Caja Mágica es una cajita con forma de icosaedro de 5,5 cm de altura y 5,8 cm de diámetro. Se cree que fue fabricada entre 1780 y 1790 en el Reino de Mysore, por lo que pertenece al periodo del Imperio Mogol de la India. Era propiedad de Tipu Sultan, soberano del Reino de Mysore, a quien le fue arrebatada tras su muerte en la Cuarta guerra anglo-mysore.

A la espera de ser subastada. Foto ©2019 Christie's.

La caja, junto a otras piezas del tesoro de Tipu Sultan y de la época del Imperio Mogol, fue subastada el año pasado en la histórica galería Christie's, donde obtuvo la escalofriante cifra de 495 mil dólares (unos 442 mil euros). Esta subasta generó bastante polémica y volvió a poner en primera página las continuas demandas de los países cuyo patrimonio cultural fue expoliado por siglos de colonialismo.

Foto ©2019 Christie's.

Foto ©2019 Christie's.

Foto ©2019 Christie's.

No se sabe qué contenía la caja. Se ha sugerido que podían ser los hilos de seda utilizados como reglas de medir a la hora de hacer dibujos arquitectónicos. Los diversos propietarios británicos de la caja creyeron que la caja que ser un dado o tener cierto significado mágico. Lo que ninguno de ellos se dio cuenta es que la caja es una obra maestra de matemáticas islámicas, la obra maestra de un brilante matemático desconocido. Es muy posible que fuera un regalo para Tipu, cuyo profundo interés por las mátemáticas está demostrado por la variada colección de títulos sobre el tema que poseía en su biblioteca.

Cada una de las 20 caras está inscrita en numerales arábigos, en la forma empleada en la India de los Mogol. Los números son 11, 20, 21, 31, 41, 51, 61, 71, 81, 91, 101, 201, 301, 401, 501, 601, 701, 801, 901 y 202. Lejos de ser números aleatórios, tienen mucho significado.

La suma de los números de la tapa es 3206; la suma de los del medio es 479; la suma de los de abajo es 1505; la total es 5190. De estas cuatro sumas, se pueden obtener aproximaciones muy cercanas a constantes matemáticas importantes. Los resultados tienen relación con Pi y el cuadrado de Pi; el Número Áureo o Phi, y el cuadrado de Phi, además de las raíces de 2, 3 y 5. Estas aproximaciones están dentro de unas décimas.

El Met de Nueva York exhibió la Caja Mágica de Tipu Sultan como parte de una exposición en 2014-15. Si queréis ver todas las caras del icosaedro, podéis hacerlo en esta galería.

 Foto ©2014 The Met.

Foto ©2014 The Met.

domingo, 15 de abril de 2018

Un dado noruego muy peculiar

Durante unas excavaciones realizadas por el Instituto Noruego de Investigación del Patrimonio Cultural (NIKU) en la ciudad de Bergen, los arqueólogos han encontrado una pieza muy peculiar. Se trata de un dado de madera de 2,1 cm de arista y 16,7 g de peso que, a diferencia de lo que es habitual, carece de los números 1 y 2 y tiene repetidos los números 4 y 5.

Foto: Angela Weigand, UIB.

Aunque cabe la posibilidad de que este dado se empleara para algún juego en concreto que utilizara estos valores, los arqueólogos creen que lo más probable es que se trate de un dado trucado para hacer trampas. La excavación donde apareció el dado se encuentra en el distrito medieval de Vågsbunnen, en una calle que data de alrededor del año 1400. Esta zona era un área muy poblada de la ciudad, con gran cantidad de tabernas y pubs en los que poder apostar. Pese a que el juego fue prohibido en Bergen por el rey Ombudsmen en 1276 bajo pena de confiscación de las ganancias y una multa de medio marco (unos 107 gramos de plata), se han encontrado más de una treintena de dados medievales en la ciudad, lo que prueba que el juego y las apuestas se seguían practicando de forma ilegal.
Podéis leer la noticia original en el blog del NIKU.

jueves, 1 de febrero de 2018

Los dados en la antigüedad

Los dados llevan mucho tiempo entre nosotros. Los más antiguos que se conservan son dos dados de ébano correspondientes a uno de los antecesores del backgammon encontrados en las ruinas de Shahr-e Sukhteh, que datan de entre el 2800 a.C. y el 2500 a.C., aunque se cree que su origen es anterior y que los primeros juegos de dados se inventaron en la cultura del valle del Indo. La historia de los juegos de dados y de su fabricación es fascinante, en especial la idea que se tenía del azar como influencia de fuerzas sobrenaturales. Hasta mediados del s. XV no hay una preocupación por construir los dados de forma más estandarizada y regular.
Jelmer Eerkens, de la Universidad de California, y Alex de Voogt, del American Museum of Natural History de Nueva York, han realizado un estudio sobre 110 dados cúbicos fabricados en diferentes periodos históricos y sus resultados aparecieron publicados en diciembre del año pasado. En el portal Phys.org hay un artículo muy interesante que resume este estudio que os recomiendo que leáis, aunque sea utilizando los traductores online en caso de no saber inglés.
Podéis leer It's not how you play the game, but how the dice were made aquí.

Dados holandeses del s. XIV, recuperados en una excavación de los años 90.

Foto: Jelmer Eerkens, UC Davis.

viernes, 12 de enero de 2018

No es un tablero de Go, es uno de Ludus latrunculorum

El otro día os hablé de un tablero que habían encontrado en una tumba de hace 1600 años en 2006 en Poprad (Eslovequia). Algunos comentarios en Twitter y en el blog señalaron las similitudes de este tablero con el del go, pese a lo improbable que fuera ese el caso. He buscado más información sobre el tema y he encontrado un artículo reciente en la web del Smithsonian que explica que es muy probable que el juego se trate del Ludus latrunculorum ("El juego de los ladrones"), también llamado Latrunculi o Latrones ("Mercenarios"). Este juego es una variante romana de varios antiguos juegos griegos como el petteia, el pessoí, el psêphoi, el poleis y el pente grammaí, que a su vez proceden del juego egipcio llamado Seega. En Grecia ya se jugaba en la época de Homero (s. VIII-VII a.C.) y se menciona en La república de Platón (380 a.C.).
El problema del Latrunculi es que, pese a las menciones que de él existen, apenas hay referencia a sus reglas, al tratarse seguramente de un juego muy popular. Ha habido varios intentos de reconstruir sus reglas, pero ninguno definitivo. Eso es precisamente lo que intenta ahora Ulrich Schädler, director de Museo de Juegos de Suiza.
¿Llegaremos a conocer las reglas del Ludus latrunculorum? Espero que sí. Por lo menos, a mí todo lo referente a la historia de los juegos me parece fascinante.
Podéis leer el artículo del Smithsonian aquí.
La entrada de la Wikipedia del Ludus latrunculorum está aquí.

lunes, 8 de enero de 2018

Un juego de tablero de 1600 años de antigüedad

En el año 2006, unos trabajos de construcción en una zona industrial de Poprad (Eslovaquia), permitieron encontrar por azar la tumba de un príncipe germánico. En ella se encontraron varios objetos, entre ellos el tablero de madera que corresponde a un juego de tablero romano. Hasta entonces solo habían aparecido imágenes de este juego en suelos de templos romanos y griegos, y grabados de forma improvisada en el pavimento de antiguas ciudades. El tablero está dividido en cuadrículas (parece que son 17x17) y posee dos juegos de piezas de diferentes tamaños, de colores verde y blanco. La tumba está fechada en el año 375 d.C., y el tablero es el mejor conservado de los juegos hallados al norte del Mediterráneo.


Ahora que ha terminado el proceso para garantizar la conservación del tablero, el Instituto Arqueológico de Nitra, responsable de la excavación en la que se halló, ha encargado a Ulrich Schädler, director de Museo de Juegos de Suiza, la tarea de descifrar las reglas del juego. Schädler está considerado como uno de los mayores expertos en juegos antiguos. Esta tarea no va a ser fácil, ya que las únicas pistas que se conocen es el origen del juego. Schädler ha partido de las evidencias encontradas en la tumba de su antiguo dueño, un noble que probablemente sirvió en el ejército romano y que sentía pasión por la cultura de Roma. El análisis de las piezas del juego indica que son de vidrio del este del Mediterráneo, probablemente de Siria.
El tablero y las piezas, junto con otros objetos hallados en la misma tumba, formarán parte de una exposición en el Museo Podtatranské de Poprad que se inaugurará a finales de este año.

sábado, 29 de abril de 2017

Un juego de tablero de 4500 años de antigüedad: el Juego Real de Ur

Si preguntas a la gente por un juego de tablero muy antiguo, es probable que la respuesta de la mayoría sea el ajedrez. Algunos se aventurarán y mencionarán las damas. Y no irán tan errados ya que, aunque la versión que conocemos es posterior al ajedrez, el Qirkat o Alquerque (los antecesores de las damas) son más antiguos que el Chaturanga, el juego del que procede el ajedrez. Y los predecesores del Qurkat/Alquerque son aún más antiguos.
A lo largo de la historia de la humanidad encontramos ejemplos de juegos de tablero en innumerables culturas. Algunos de ellos se jugaron durante milenios y nos han llegado en formas muy parecidas a las originales. Junto al ajedrez, los más conocidos probablemente serían el Go chino y el Tabula romano, antecesor del Backgammon. Pero hay muchos más: el Patolli de las culturas precolombinas, el Chaupar hindú (antecesor del Pachisi del mismo país y de nuestro moderno parchís), el Senet y el Mehen egipcios, y el Bo o Liubo chino, el juego que se jugaba con 1d14. Entre estos juegos ancestrales se encuentra el Juego Real de Ur.


Con el Juego Real de Ur o Juego de las Veinte Casillas se hace referencia a los dos tableros hallados por Sir Leonard Woolley en los años 20 en las excavaciones de las Tumbas Reales de Ur en Irak. Los tableros están confeccionados con incrustaciones de taracea y corresponden a la Primera Dinastía de Ur (anterior al 2600 a.C.). Durante mucho tiempo se desconocían las reglas, hasta que se encontró en la inmensa colección del Museo británico el fragmento de una tablilla cuneiforme babilónica del año 177-176 a.C. en el que el escriba Itti-Marduk-Balāṭu explicaba las reglas del juego a unos colegas griegos. Esta tablilla no solo es el reglamento escrito más antiguo que se conserva, ¡también es el newsletter sobre juegos más antiguo!

No, el reglamento más antiguo no es de Games Workshop...

El Juego Real de Ur es un juego de carrera en el que cada jugador dispone de siete fichas. El objetivo es sacar del tablero todas las fichas antes del contrario. El movimiento viene dado por cuado dados piramidales, muy parecidos a los dados de cuatro caras, en los que los vértices indican las casillas posibles de movimiento, entre cero y cuatro. También hay casillas especiales que permiten una tirada adicional de dados.

El juego fue tan popular en su época que se ha encontrado en la tumba de Sargon II, en la ciudad de Khorbasad, un grafito de un tablero tallado toscamente en la base de una de las estatuas de los Lamassu que la custodian, probablemente realizado por dos guardianes de la tumba que querían matar el tedio. Esta pieza también está en el Museo Británico.


Irving Finkel, conservador de la sección de escritura cuneiforme del Museo Británico, subió hace un par de años un breve video al canal de YouTube del Museo hablando sobre las reglas del Juego Real de Ur.


Con motivo del Día Internacional de los Juegos de Mesa, el Museo Británico ha subido un nuevo video en el que el conservador Irving Finkel y el bloguero Tom Scott juegan una partida del Juego Real de Ur. Finkel no solo es una autoridad sino que además es un narrador hilarante y carismático que explica las reglas del juego y el contexto histórico del mismo, y cuenta un montón de anécdotas. El video dura poco menos de media hora y es muy recomendable.


Esta es una oportunidad inigualable para acercarse al que fue el juego más popular de Babilonia, la civilización que sentó las bases que se extenderían por nuestro continente y sobre la que a día de hoy existe un desconocimiento generalizado por gran parte de la gente, pese a la inmensa deuda histórica y cultural que tenemos con ella.

Además, ¿no queréis conocer el juego favorito de vuestros personajes en La Puerta de Ishtar?

viernes, 14 de abril de 2017

Un dado de 32 caras del s. XVII

Los dados son un componente de los juegos de rol que me fascinan. Soy de esos jugadores que los colecciona y que tiene un set de dados específico para cada juego. Así que me encanta encontrar noticias y referencias a dados usados en la antigüedad. En 2015 os hablé de un dado de 14 caras que se utilizaba en el juego del Bo. Hoy os traigo un dado de 32 caras del s. XVII.

Fuente: Finch & Co.

Aunque nosotros lo consideraríamos un dado, en realidad este d32 es un teetotum (una perinola en español), un tipo de peonza que se empleaba ya en la Antigua Roma para apostar y en algunos juegos de azar. Cada cara podía tener grabada un símbolo, número o incluso instrucciones y se hacían rodar sobre un eje, aunque los ejemplares de tantas caras como este se lanzaban como habitualmente tiramos los dados. Este ejemplar, fabricado en marfil y con la corona real grabada, se utilizaba para la lotería de Carlos I de Inglaterra (la Royal Oak Lottery), y se subastó en la casa de subastas londinense Finch & Co. El filósofo británico John Locke menciona esta clase de dados en su libro Some Thoughts Concerning Education (1693).

Fuente: Finch & Co.

Estos d32 son raros de encontrar porque se empleaban en la lotería real, aunque de vez en cuando aparece alguno en subasta, donde pueden alcanzar valores superiores a los 1000 €. Este otro teetotum corresponde a la lotería de Carlos II de Inglaterra. Se puede ver al rey escondido en el roble de Boscobel, tal y como hizo para salvar la vida tras perder la Batalla de Worcester en 1651 contra el ejército de Oliver Cromwell.

Fuente: Matthew Holder.

lunes, 23 de noviembre de 2015

Un juego milenario y 1d14

Las excavaciones realizadas por un grupo de arqueólogos en una tumba de 2300 años de antigüedad cerca de la ciudad de Qingzhou, en China, han permitido un hallazgo de incalculable valor. Aunque la tumba había sido saqueada, los ladrones pasaron por alto varios objetos, entre los que hay un antiquísimo juego de tablero llamado Bo (a veces llamado Liubo). Junto al tablero también se encontraron 21 fichas numeradas y un dado de 14 caras, que forman parte de este juego.

¡1d14!

Este dado combina caras pentagonales con otras cuadradas. Doce de las caras tienen los números del 1 al 6 repetidos dos veces por número y las otras dos caras están en blanco. Los números están en la antigua escritura china llamada escritura de sello. El tablero encontrado está roto, pero completo.

Recontrucción del tablero de Bo encontrado

Se cree que la tumba pertenece a un noble del antiguo estado de Qi. La mayor parte de su contenido fue saqueado por ladrones, como prueban los 26 hoyos excavados que encontraron los arqueólogos en su interior.

¡Muchas gracias a Aliette de Bodard por la noticia!
Podéis leer la noticia original aquí.
Más información sobre el hallazgo aquí.

Las fichas de juego