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martes, 8 de diciembre de 2009

Mucho ruido y pocas nueces: Haerentia

Ya comenté hace poco que, pese a que me había llamado la atención lo suficiente como para comprarlo, la primera impresión al recibir Haerentia había sido desfavorable. Esa impresión se ha corroborado leyéndolo. Y no se tarda mucho, la verdad. La introducción al juego contiene una de las afirmaciones más pedantes que he leído jamás en un juego:
Haerentia es un juego de rol para jugadores de verdad. Si no sabes qué es un juego de rol, cómprate otro, aprende, y cuando sepas, sigue leyendo.
Ante tamaña declaración de principios he tenido que recurrir a todo mi autocontrol para no arrojar el libro por la ventana. En fin, ya volveré a este tema después.
¿De qué va Haerentia? Los personajes son miembros de una de las seis Casas, familias que gobiernan el mundo desde las sombras y se reparten el control de los recursos más importantes. Las Casas son:

- Abdal (viajes y acumulación de energía)
- Dayer (medicina, farmacia y genetica)
- Minamoto (informática y electrónica)
- Slaughter (armamento)
- Yuang (religion y magia)
- Zolkin (bajos fondos)

A simple vista ya se puede ver que se ha caído en los tópicos que uno podría esperar. ¿Es que nadie quiere una ambientación en la que los amos tecnológicos no sean japoneses? En cuanto a los nombres de las casas, mejor no entro en ello. Habia nombres más estereotipados (¿Dayer por Bayer? ¡¿Slaughter?!), pero no muchos...
El sistema, que reivindica el uso de los dados de 12 caras, no es más que una evolución de sistemas como el interlock (característica + habilidad + modificadores contra dificultad), aunque se incluye la posibilidad de usar dados adicionales en función del Carisma del personaje para hacer acciones espectaculares ("macarradas" que le llaman los autores). En el combate el sistema se ralentiza al encontrarnos con varios tipos de defensa en función de la situación, no demasiado pero sí lo justo como para que cojee.
En cuanto a la ambientación, en un buen día me limitaría a decir que es una versión descafeinada de un mal suplemento de Mundo de Tinieblas. La presentación de las Casas es simplista, plana y estereotipada. Te quieren vender una ambientación de espionaje, pero con magia, con alienígenas, con viajes a otros planetas y ¡hasta con mechas! Al final el resultado es una diluida masa de conceptos que no pegan.
El tono del libro, además del mencionado párrafo introductorio, es más propio de un fanzine que de lo que ellos llaman un juego de rol para jugadores de verdad. No ayuda nada el fetichismo de los autores con Bruce Willis ni incluir en las funciones del Director de Juego un párrafo que indica que el master no paga "(...) ni las pizzas ni los refrescos, ni las cervezas, ni los panchitos, nada de lo que consumáis durante la partida".
Otro punto a tener en cuenta es el apartado gráfico, que roza lo penoso en muchas ilustraciones. Si alguien quiere editar con una presentación de libro en tapa dura, lo que se tiene que hacer es buscar a un ilustrador medio decente y no llenar el juego con ilustraciones de fanzine roñoso.
Siempre me he mostrado reacio al rol patrio (Far West y el Aquelarre original son quizás la excepción), pero juegos como Haerentia son los que me reafirman el hecho de que si se quiere calidad, hay que salir fuera. Vale, cuesta 15 euros (más gastos de envío), pero recomiendo destinar ese dinero a la hucha para comprarse el Burning Wheel. Para jugar a clones malos de Mundo de Tinieblas me quedo con Vampiro: la Mascarada, gracias.
Porque si Haerentia es realmente un juego de rol para jugadores de verdad prefiero seguir siendo un jugador de los de mentira.

lunes, 9 de noviembre de 2009

Nuevas adquisiciones: Hispania y Haerentia

Acaban de llegarme mis dos últimas adquisiciones, compradas a través del servicio de Lulu.com. Los dos juegos son de lo más opuesto entre sí y, tras un primer vistazo, la reacción ha sido también la opuesta.
Primero tenemos Hispania, de Ana Rodríguez y Jon Perojo, tercer puesto en el concurso Crea Fudge de Demonio Sonriente y, como su nombre indica, transcurre en la España ocupada por Roma. El juego utiliza el sencillo sistema Fudge y cuenta con muchas secciones en la que se detalla en profundidad la ambientación del juego. Ya sólo por eso merece la pena comprarse un juego de 215 páginas que sólo cuesta 11 euros. La gente de Demonio Sonriente se quejaba de las impresiones que últimamente hacía Lulu.com, pero a mí me ha llegado bien (salvo un ligero golpe cortesía de correos). Lo que no me gusta es el morro que le pone Lulu al cargar portes de envío.


El segundo de la lista es Haerentia de Francisco Ríos y Alonso Riegos. Para ser sincero no sé qué me llamó la atención del juego. Leí unas cuantas reseñas, investigué un poco por la Red y descubrí que su página estaba cerrada y que parecía que a los autores se los había tragado la tierra. En Haerentia los personajes pertenecen a una de las seis Casas, familias que gobiernan el mundo desde la sombra. Es un juego que prometía ser un nuevo Mundo de Tinieblas pero sin la sobreexplotación del mismo, aunque a primera vista parece que puede caer en los mismos errores. Lo peor de todo es que la impresión visual es desfavorable debido a las ilustraciones, la mayoría bastante mediocres. En fin, no se juzga un libro por sus tapas, lo leeré y os cuento. Tampoco ha sido caro (15'84 euros en tapa dura), pero no me gusta regalar el dinero a nadie.