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sábado, 21 de junio de 2025

36 años jugando a rol

El 21 de junio es una de las fechas más importantes del calendario para International Khiladi y para mí. Hoy hace 36 años, nos acercamos al nuevo centro cívico que el ayuntamiento de Barcelona acababa de abrir en la recién remodelada Casa Golferichs. Durante décadas, les vecines habían pedido el uso como equipamiento del barrio de este edificio modernista para evitar que que se detuviera el proyecto de un grupo especulador que quería derribarlo para construir en su lugar un edificio de viviendas de lujo. El ayuntamiento tomó por fin cartas en el asunto, se hizo con el control de la casa Golferichs, construyó un pequeño edificio colindante (que recibió el nombre de L'Annex de Golferichs) y convirtió los dos edificios en un centro cívico. L'Annex de Golferichs era el espacio destinado a las actividades para les más jóvenes. Ese era nuestro destino.

La Casa Golferichs. La pared de la izquierda pertenece al edificio de L'Annex.


Cada planta de L'Annex de Golferichs estaba dedicada a una actividad diferente: una a videojuegos de consola y ordenador, otra a juegos de mesa clásicos, otra a teatro... Pero había una planta diferente a todas las demás. Tenía una clase de juegos de mesa que, a simple vista, parecían más complejos de lo habitual (diplomáticos, wargames y similares), algunos de ellos en otros idiomas. Y también tenía unos juegos que eran libros enormes y que se jugaban con dados de diversas caras. Como lectores acérrimos de la colección de librojuegos de Dungeons & Dragons de Timun Mas, sospechábamos que estos eran juegos de rol como el que anunciaban en sus páginas. No dudamos ni un momento: había llegado la hora de jugar a un juego de rol. En una de las mesas estaban preparando una partida y, al ver que curioseábamos, nos invitaron a unirnos.

El destino hizo que no se tratase de un juego cualquiera.

¡Que resuene la fanfarria de John Williams a todo volumen!
 
 
La sesión Star Wars fue corta pero muy intensa. No podríamos haber pedido una mejor primera toma de contacto con los juegos de rol. ¡¿Cómo no íbamos a enamorarnos de  los juegos de rol y del juego de rol de Star Wars en particular con semejante entrada en el mundillo?! La edición a la que jugamos fue la traducción francesa publicada por Jeux Descartes. Por aquel entonces, era más fácil (y mucho más barato) conseguir los juegos de rol traídos desde Francia que importarlos de EE.UU. o Reino Unido.

Naturalmente, esa partida nos supo a poco y queríamos más. Eso tuvo muy fácil solución. En la mesa contigua estaba a punto de empezar otra partida y, por suerte, también nos invitaron a jugar. Aceptamos encantados.

«Es un juego como de ciencia ficción, pero también de humor con mucha mala leche», nos dijo el árbitro.
 
Nada nos podría haber preparado para lo que nos esperaba esa tarde...
 
¿Eres feliz, Ciudadano?
 

¿Esclarecedores? ¿Clones? ¿El Complejo Alfa? ¿El Ordenador? ¿Niveles de Seguridad? ¿Comunistas? ¿Mutantes? ¿Sociedades secretas? ¡¿Qué demonios estaba pasando?! Tras varias horas de gesticular, gritar a pleno pulmón «¡Larga vida al Ordenador!» y obedecer órdenes absurdas, salimos de esa partida como si hubiéramos participado en un maratón. ¿Nos gustó el juego? ¡Por supuesto! Creo que no nos habíamos divertido tanto en toda la vida. La versión que jugamos era la traducción francesa de la 1ª edición, también publicada también por Jeux Descartes. International Khiladi me regaló un ejemplar de esta edición hace años, un juego que considero uno de los tesoros de mi colección (podéis ver la reseña aquí). Meses después de estas primeras partidas, supimos que tanto Star Wars como Paranoia eran obra de la misma persona: Greg Costikyan. El diseñador se convirtió en uno de nuestros favoritos.
 
Tenemos grabado en la mente este primer día de tal manera que, incluso 36 años después, International Khiladi y yo todavía hablamos de lo ocurrido como si hubiera sucedido ayer mismo. Al día siguiente, nos compramos nuestros primeros dados de rol (en la desaparecida tienda Billares Soler de la Gran Vía de les Corts Catalanes) y volvimos a L'Annex de Golferichs. Allí encontramos a un amigo que hacía tiempo que no veíamos, que nos dijo si queríamos apuntarnos a una partida de Dungeons & Dragons. La sesión resultó ser el módulo B4-La Ciudad Perdida. Los jugadores de esa partida se convirtieron en nuestro primer grupo de juego regular.

Así empezó todo. Han pasado tres décadas y media. He probado toda clase de juegos. He perdido la cuenta de las partidas que he dirigido. He conocido a un montón de gente y hecho amistades que perduran pasado todo este tiempo. Los juegos de rol me gustan tanto o más que el primer día y nunca dejarán de hacerlo.

Gracias a toda la gente que ha compartido una sesión de rol conmigo durante estos años. Esto no habría sido lo mismo sin vosotres.
 
Mi primer dungeon.

viernes, 21 de junio de 2024

35 años jugando a rol

El 21 de junio es una de las fechas más importantes del calendario para International Khiladi y para mí. Hoy hace 35 años, nos acercamos al nuevo centro cívico que el ayuntamiento de Barcelona acababa de abrir en la recién remodelada Casa Golferichs. Durante décadas, les vecines del barrio habían pedido el uso de este edificio modernista para evitar que un grupo especulador lo derribase y construyera en su lugar un edificio de viviendas. El ayuntamiento se hizo con el control de la casa Golferichs, construyó un pequeño edificio colindante (que recibió el nombre de L'Annex de Golferichs) y convirtió los dos edificios en un centro cívico. L'Annex de Golferichs era el espacio destinado a las actividades para les más jóvenes. Ese era nuestro destino.

La Casa Golferichs. La pared de la izquierda pertenece al edificio de L'Annex.


Cada planta de L'Annex de Golferichs estaba dedicada a una actividad diferente: una a videojuegos de consola y ordenador, otra a juegos de mesa clásicos, otra a teatro... Pero había una planta diferente a todas las demás. Tenía una clase de juegos de mesa que, a simple vista, parecían más complejos de lo habitual (diplomáticos, wargames y similares), algunos de ellos en otros idiomas. Y también tenía unos juegos que eran libros enormes y que se jugaban con dados de diversas caras. Como lectores acérrimos de la colección de librojuegos de Dungeons & Dragons de Timun Mas, sospechábamos que estos eran juegos de rol como el que anunciaban en sus páginas. No dudamos ni un momento: había llegado la hora de jugar a un juego de rol. En una de las mesas estaban preparando una partida y, al ver que curioseábamos, nos invitaron a unirnos.

No se trataba de un juego cualquiera.

¡Que resuene la fanfarria de John Williams a todo volumen!
 
 
La sesión fue corta pero muy intensa. No podríamos haber pedido una mejor primera toma de contacto con los juegos de rol. ¡¿Cómo no íbamos a enamorarnos de  los juegos de rol y del juego de rol de Star Wars en particular con semejante entrada en el mundillo?! La edición a la que jugamos fue la traducción francesa publicada por Jeux Descartes. Por aquel entonces, era más fácil (y mucho más barato) conseguir los juegos de rol traídos desde Francia que importarlos de EE.UU. o Reino Unido.

La partida nos supo a poco y nos quedamos con ganas de más. Eso tuvo muy fácil solución. En la mesa contigua estaba a punto de empezar otra partida y nos invitaron a jugar. Obviamente, aceptamos encantados.

«Es un juego como de ciencia ficción, pero de humor y con mucha mala leche», nos dijo el árbitro.
 
Nada nos podría haber preparado para lo que nos estaba esperando.
 
¿Eres feliz, Ciudadano?
 

¿Esclarecedores? ¿Clones? ¿El Complejo Alfa? ¿El Ordenador? ¿Niveles de Seguridad? ¿Comunistas? ¿Mutantes? ¿Sociedades secretas? ¡¿Qué demonios estaba pasando?! Tras varias horas de gesticular, gritar a pleno pulmón «¡Larga vida al Ordenador!» y obedecer órdenes absurdas, salimos de esa partida como si hubiéramos participado en un maratón. ¿Nos gustó el juego? ¡Por supuesto! Creo que no nos habíamos divertido tanto en toda la vida. La versión que jugamos era la traducción francesa de la 1ª edición, también publicada también por Jeux Descartes. International Khiladi me regaló un ejemplar de esta edición hace años, un juego que considero uno de los tesoros de mi colección (podéis ver la reseña aquí). Meses después de la partida, supimos que tanto Star Wars como Paranoia eran obra de Greg Costikyan. El diseñador se convirtió en uno de nuestros favoritos.
 
Tenemos grabado en la mente este primer día de tal manera que, incluso 35 años después, International Khiladi y yo todavía hablamos de ello como si hubiera sucedido ayer mismo. Al día siguiente, nos compramos nuestros primeros dados de rol (en la desaparecida tienda Billares Soler de Gran Vía) y volvimos a L'Annex de Golferichs. Allí encontramos a un amigo que hacía tiempo que no veíamos, que nos dijo si queríamos apuntarnos a una partida de Dungeons & Dragons. La sesión resultó ser el módulo B4-La Ciudad Perdida. Los jugadores de esa partida se convirtieron en nuestro primer grupo de juego regular.

Así empezó todo. Han pasado tres décadas y media. He probado toda clase de juegos. He perdido la cuenta de las partidas que he dirigido. He conocido a un montón de gente y hecho amistades que perduran pasados estos 35 años. Los juegos de rol me gustan tanto o más que el primer día y nunca dejarán de hacerlo.

Gracias a toda la gente que ha compartido una sesión de rol conmigo durante estos años. Esto no habría sido lo mismo sin vosotres.
 
Mi primer dungeon.

miércoles, 21 de junio de 2023

34 años jugando a rol

El 21 de junio es una de las fechas más importantes del calendario para International Khiladi y para mí. Tal día como hoy hace 34 años, nos acercamos al nuevo centro cívico que el ayuntamiento de Barcelona acababa de abrir en la recién remodelada Casa Golferichs. Durante décadas, les vecines del barrio habían pedido el uso de este edificio modernista para evitar que un grupo especulador lo derribase y construyera en su lugar un edificio de viviendas. El ayuntamiento se hizo con el control de la casa Golferichs, construyó un pequeño edificio colindante (que recibió el nombre de L'Annex de Golferichs) y convirtió los dos edificios en un centro cívico. L'Annex de Golferichs era el espacio destinado a las actividades para les más jóvenes.

La Casa Golferichs. La pared de la izquierda pertenece al edificio de L'Annex.


Cada planta de L'Annex de Golferichs estaba dedicada a una actividad diferente: una a videojuegos de consola y ordenador, otra a juegos de mesa clásicos, otra a teatro... Había una planta diferente a las demás. Tenía juegos de mesa que, a simple vista, parecían más complejos de lo habitual (diplomáticos, wargames y similares) algunos de ellos en otros idiomas. Y también tenía unos juegos que eran libros enormes y que se jugaban con dados de diversas caras. Como lectores acérrimos de la colección de librojuegos de Dungeons & Dragons de Timun Mas, sospechábamos que estos eran juegos de rol como el que anunciaban en sus páginas. No dudamos ni un momento: había llegado la hora de jugar a un juego de rol. En una de las mesas estaban preparando una partida y, al ver que curioseábamos, nos invitaron a unirnos.

No se trataba de un juego cualquiera.

¡Que resuene la fanfarria de John Williams a todo volumen!
 
 
La sesión fue corta pero muy intensa. No podríamos haber pedido una mejor primera toma de contacto con los juegos de rol. ¡¿Cómo no íbamos a enamorarnos de  los juegos de rol y del juego de rol de Star Wars en particular con semejante entrada en el mundillo?! La edición a la que jugamos fue la traducción francesa publicada por Jeux Descartes. Por aquel entonces, era más fácil (y mucho más barato) conseguir los juegos de rol traídos desde Francia que importarlos de EE.UU. o Reino Unido.

La partida nos supo a poco y nos quedamos con ganas de más. Eso tuvo fácil solución, ya que en la mesa contigua estaba a punto de empezar otra partida. También nos invitaron a jugar y, obviamente, aceptamos encantados.

«Es un juego como de ciencia ficción, pero de humor y con mucha mala leche», nos dijo el árbitro.
 
No estábamos preparados para lo que nos esperaba.
 
¿Eres feliz, Ciudadano?
 

¿Esclarecedores? ¿Clones? ¿El Complejo Alfa? ¿El Ordenador? ¿Niveles de Seguridad? ¿Comunistas? ¿Mutantes? ¿Sociedades secretas? ¡¿Qué demonios estaba pasando?! Tras varias horas de gesticular, gritar a pleno pulmón «¡Larga vida al Ordenador!» y obedecer órdenes absurdas, salimos de esa partida como si hubiéramos participado en un maratón. ¿Nos gustó el juego? ¡Por supuesto! Creo que no nos habíamos divertido tanto en toda la vida. La versión que jugamos era la traducción francesa de la 1ª edición, también publicada también por Jeux Descartes. International Khiladi me regaló un ejemplar de esta edición hace años que considero uno de los tesoros de mi colección (podéis ver la reseña aquí). hace años Meses después, supimos que tanto Star Wars como Paranoia eran obra de Greg Costikyan. El diseñador se convirtió en uno de nuestros favoritos.
 
Tenemos grabado en la mente este primer día de tal manera que, incluso más de 30 años después, International Khiladi y yo todavía hablamos de ello como si hubiera sucedido ayer mismo. Al día siguiente, nos compramos nuestros primeros dados de rol (en la desaparecida tienda Billares Soler de Gran Vía) y volvimos a L'Annex de Golferichs. Allí encontramos a un amigo que hacía tiempo que no veíamos, que nos dijo si queríamos apuntarnos a una partida de Dungeons & Dragons, que resultó ser el módulo B4-La Ciudad Perdida. Los jugadores de esa partida se convirtieron en nuestro primer grupo de juego regular.

Así empezó todo. Han pasado tres décadas y he probado toda clase de juegos. He perdido la cuenta de las partidas que he dirigido. He conocido a un montón de gente y hecho amistades que perduran pasados estos 34 años. Los juegos de rol me gustan tanto o más que el primer día y nunca dejarán de hacerlo.

Sirvan estas líneas como homenaje al amigo Ernesto de la librería Landròmina, que era el monitor de la planta de juegos de rol de L'Annex de Golferichs. Gracias a su infinita paciencia (y su excelente colección), mi hermano y yo conocimos grandísimos juegos. Y 34 años después, seguimos manteniendo nuestra amistad. Va por ti, maestro.
 
Mi primer dungeon.

martes, 21 de junio de 2022

33 años jugando a rol

El 21 de junio es una de las fechas más importantes del calendario para International Khiladi y para mí. Tal día como hoy hace 33 años, nos acercamos al nuevo centro cívico que el ayuntamiento de Barcelona acababa de abrir en la recién remodelada Casa Golferichs. Durante décadas, les vecines del barrio habían pedido el uso de este edificio modernista para evitar que un grupo especulador lo derribase y construyera en su lugar un edificio de viviendas. El ayuntamiento se hizo con el control de la casa Golferichs, construyó un pequeño edificio colindante (que recibió el nombre de L'Annex de Golferichs) y convirtió los dos edificios en un centro cívico. L'Annex de Golferichs era el espacio destinado a las actividades para les más jóvenes.

La Casa Golferichs. La pared de la izquierda pertenece al edificio de L'Annex.


Cada planta de L'Annex de Golferichs estaba dedicada a una actividad diferente: una a videojuegos de consola y ordenador, otra a juegos de mesa clásicos, otra a teatro... Había una planta diferente a las demás. Tenía juegos de mesa que, a simple vista, parecían más complejos de lo habitual (diplomáticos, wargames y similares) algunos de ellos en otros idiomas. Y también tenía unos juegos que eran libros enormes y que se jugaban con dados de diversas caras. Como lectores acérrimos de la colección de librojuegos de Dungeons & Dragons de Timun Mas, sospechábamos que estos eran juegos de rol como el que anunciaban en sus páginas. No dudamos ni un momento: había llegado la hora de jugar a un juego de rol. En una de las mesas estaban preparando una partida y, al ver que curioseábamos, nos invitaron a unirnos.

No se trataba de un juego cualquiera.

¡Que resuene la fanfarria de John Williams a todo volumen!
 
 
La sesión fue corta pero muy intensa. No podríamos haber pedido una mejor primera toma de contacto con los juegos de rol. ¡¿Cómo no íbamos a enamorarnos de  los juegos de rol y del juego de rol de Star Wars en particular con semejante entrada en el mundillo?! La edición a la que jugamos fue la traducción francesa publicada por Jeux Descartes. Por aquel entonces, era más fácil (y mucho más barato) conseguir los juegos de rol traídos desde Francia que importarlos de EE.UU. o Reino Unido.

La partida nos supo a poco y nos quedamos con ganas de más. Eso tuvo fácil solución, ya que en la mesa contigua estaba a punto de empezar otra partida. También nos invitaron a jugar y, obviamente, aceptamos encantados.

«Es un juego como de ciencia ficción, pero de humor y mucha mala leche», nos dijo el árbitro.
 
No estábamos preparados para lo que nos esperaba.
 
¿Eres feliz, Ciudadano?
 

¿Esclarecedores? ¿Clones? ¿El Complejo Alfa? ¿El Ordenador? ¿Niveles de Seguridad? ¿Comunistas? ¿Mutantes? ¿Sociedades secretas? ¡¿Qué demonios estaba pasando?! Tras varias horas de gesticular, gritar a pleno pulmón «¡Larga vida al Ordenador!» y obedecer órdenes absurdas, salimos de esa partida como si hubiéramos participado en un maratón. ¿Nos gustó el juego? ¡Por supuesto! Creo que no nos habíamos divertido tanto en toda la vida. La versión que jugamos era la traducción francesa de la 1ª edición, también publicada también por Jeux Descartes. International Khiladi me regaló un ejemplar de esta edición hace años que considero uno de los tesoros de mi colección (podéis ver la reseña aquí). hace años Meses después, supimos que tanto Star Wars como Paranoia eran obra de Greg Costikyan. El diseñador se convirtió en uno de nuestros favoritos.
 
Tenemos grabado en la mente este primer día de tal manera que, incluso más de 30 años después, International Khiladi y yo todavía hablamos de ello como si hubiera sucedido ayer mismo. Al día siguiente, nos compramos nuestros primeros dados de rol (en la desaparecida Billares Soler de Gran Vía) y volvimos a L'Annex de Golferichs. Allí encontramos a un amigo que hacía tiempo que no veíamos, que nos dijo si queríamos apuntarnos a una partida de Dungeons & Dragons, que resultó ser el módulo B4-La Ciudad Perdida. Los jugadores de esa partida se convirtieron en nuestro primer grupo de juego regular.

Así empezó todo. Han pasado tres décadas y he probado toda clase de juegos. He perdido la cuenta de las partidas que he dirigido. He conocido a un montón de gente y hecho amistades que perduran pasados estos 33 años. Los juegos de rol me gustan tanto o más que el primer día y nunca dejarán de hacerlo.

Sirvan estas líneas como homenaje al amigo Ernesto de la librería Landròmina, que era el monitor de la planta de juegos de rol de L'Annex de Golferichs. Gracias a su infinita paciencia (y su excelente colección), mi hermano y yo conocimos grandísimos juegos. Y 33 años después, seguimos manteniendo nuestra amistad. Va por ti, maestro.
 
Mi primer dungeon.

viernes, 10 de junio de 2022

Bill y Ted homenajean las portadas clásicas de la 2ª edición de Advanced Dungeons & Dragons y se mofan del Pánico Satánico en «Bill & Ted Roll the Dice», su nueva miniserie de cómic

Bill y Ted es una franquicia que, aunque popular en los años 90 (en España pasó algo desapercibida), ha ido ganando adeptos gracias al carisma de Keanu Reeves, el factor nostalgia y el estreno de Bill & Ted Face the Music en 2020. Uno de los spin-offs surgidos de las películas son las series de comics producidas desde 1991. La última es Bill & Ted Roll the Dice.

Este logo me suena de algo.


Bill & Ted Roll the Dice
(algo así como «Bill y Ted lanzan los dados») es una miniserie de cuatro números de Opus Comics, con guion de James Asmus, dibujos de Wayne Nicholas y color de Joana LaFuente. En ella, el Pánico Satánico ha alcanzado la ciudad de San Dimas y ha enviado al Infierno a los dos protagonistas. Atrapados en el dominio de Satán, Bill el Escudero y Ted el Bardo reunirán un grupo de aventureres formado por personajes históricos y algún que otro viejo conocido, y se embarcarán en la tarea de conseguir todos los PX posibles para subir de nivel y evitar que las hordas demoníacas destruyan su ciudad. ¿Podrán superar todas sus tiradas de salvación?

Cada número de la miniserie cuenta con diversas portadas alternativas, una práctica habitual en el mercado norteamericano. Entre ellas, destacan las «portadas A» de cada número. Dibujadas por Lukas Ketner, estas portadas no solo imitan el estilo de los viejos manuales de Advanced Dungeons & Dragons, sino que resultan muy, muy familiares.

Portada A de Bill & Ted Roll the Dice nº 1.

Portada de AD&D Player's Handbook (2nd Edition).

Portada A de Bill & Ted Roll the Dice nº 2.
 
Portada de AD&D Dungeon Master's Guide (2nd Edition).

Portada A de Bill & Ted Roll the Dice nº 3.

Portada de AD&D Legends & Lore (2nd Edition).

Portada A de Bill & Ted Roll the Dice nº 4.
 
Portada de AD&D Tome of Magic (2nd Edition).


Este homenaje es similar al que hizo en su día You Are Deadpool, la miniserie de comics al estilo librojuegos protagonizada por el mercenario bocazas de Marvel. Como añadido a la verosimilitud de Bill & Ted Roll the Dice, hay que recordar que las películas originales transcurren en el periodo en el que se publica la 2ª edición de AD&D (1988 la primera película y el juego sale a la venta en 1989), cuando el bochornoso y patético Pánico Satánico está en su momento cumbre.

Cada número de Bill & Ted Roll the Dice costará 5 $ (unos 4,70 €). Las fechas de salida son el 15 de junio para el nº 1, 13 de julio para el nº 2 y 10 de agosto el nº 3. Todavía no hay fecha anunciada para el nº 4, aunque, si sigue el mismo patrón de fechas que los anteriores números, debería ser el 14 de septiembre.

lunes, 21 de junio de 2021

32 años jugando a rol

El 21 de junio es una fecha muy especial para International Khiladi y para mí. Tal día como hoy hace 32 años, fuimos a ver el nuevo centro cívico que el ayuntamiento de Barcelona acababa de abrir en la recién remodelada Casa Golferichs. El uso de este edificio modernista había sido reivindicado por les vecines durante décadas, que intentaban evitar su derribo por parte de especuladores. Además de convertirse en centro cívico, al ayuntamiento había construido un pequeño edificio, que recibió el nombre de L'Annex de Golferichs, destinado a las actividades para les más jóvenes.

La Casa Golferichs en todo su esplendor. L'Annex es el edificio a la izquierda.

L'Annex de Golferichs dividía sus plantas por actividades: una a videojuegos y ordenadores, una a juegos de mesa clásicos, una a teatro... Una planta estaba dedicada a juegos de mesa que a simple vista parecían más complejos (diplomáticos, wargames y similares) y a unos juegos cuyos reglamentos eran del tamaño de libros enormes y que se jugaban con dados de diversas caras. Como lectores acérrimos de la colección de librojuegos de Dungeons & Dragons de Timun Mas, sospechábamos que esos eran juegos de rol como el que anunciaban en sus páginas. Y había llegado la hora de probar uno. Por suerte, estaban preparando una partida y nos preguntaron si nos apetecía unirnos.

No era un juego cualquiera.

¡Que resuene la fanfarria de John Williams a todo volumen!

La edición a la que jugamos fue la traducción francesa de Jeux Descartes ya que, por aquellos años, era relativamente fácil (y mucho más barato) conseguir los juegos de Francia que importarlos de EE.UU. o Reino Unido. La sesión fue breve pero intensa y no podríamos haber tenido mejor entrada a este mundillo. Decir que nos enamoramos de los juegos de rol y del juego de rol de Star Wars en particular se queda corto. Obviamente, nos quedamos con ganas de más.

Pero el Destino nos deparaba una nueva sorpresa. En la mesa contigua estaban preparando otra partida de un juego de rol publicado por la misma editorial francesa.

«Es un juego como de ciencia ficción, pero de humor», nos dijo el árbitro.

Daba igual, nos habríamos apuntado a lo que fuera. No podíamos imaginarnos la partida que nos esperaba...

¿Eres feliz, Ciudadano?

Dar el salto de Star Wars a Paranoia fue como si hubieran hecho estallar la Estrella de la Muerte en nuestro cerebro. ¿Clones? ¿Niveles de Seguridad? ¿El Ordenador? ¿Comunistas? ¿Mutantes? ¿Sociedades secretas? ¿Qué demonios estaba pasando? Tras varias horas de gesticular, gritar «¡Larga vida al Ordenador!» y obedecer órdenes absurdas, creo que salimos de esa partida como si hubiéramos corrido un maratón. ¿Nos gustó el juego? ¡Por supuesto! Creo que no nos habíamos divertido tanto en toda la vida. Meses después, nos enteramos de que tanto Star Wars como Paranoia eran obra de Greg Costikyan. Naturalmente, el diseñador pasó a convertirse en uno de nuestros favoritos.

Este primer día se nos quedó grabado en la mente de tal manera que, tres décadas después, International Khiladi y yo todavía hablamos de ello como si hubiera sucedido ayer mismo. Al día siguiente, nos compramos nuestros primeros dados de rol y, por la tarde, volvimos a L'Annex de Golferichs. Allí encontramos a un amigo que hacía tiempo que no veíamos, que nos dijo si queríamos apuntarnos a una partida de Dungeons & Dragons, que resultó ser el módulo B4-La Ciudad Perdida.

Así empezó todo. Han pasado tres décadas y he probado toda clase de juegos. He perdido la cuenta de las partidas que he dirigido. He conocido a un montón de gente y hecho amistades que perduran pasados estos 32 años. Los juegos de rol me gustan tanto o más que el primer día y nunca dejarán de hacerlo.

Sirvan estas líneas como homenaje al amigo Ernesto de la librería Landròmina, que era el monitor de la planta de juegos de rol de L'Annex de Golferichs. Gracias a su infinita paciencia (y su excelente colección), mi hermano y yo conocimos grandísimos juegos. Va por ti, amigo.

 Mi primer dungeon.

viernes, 15 de enero de 2021

Les scouts britániques pronto podrán ganar un parche de Dungeons & Dragons como insignia de actividad

La popularidad de los juegos de rol en general y de Dungeons & Dragons en particular como una afición que, además de entretenida, es beneficiosa para les niñes no deja de aumentar. The Scout Association, la mayor organización de scouts de Reino Unido, ha decidido que D&D es una actividad merecedora de una insignia en forma de parche, incluyéndola en la categoría de «Animador/Entretenimiento».

Este parche redondo lleva la flor de lis (insignia del movimiento scout) y las musas de la Comedia y la Tragedia (que determinan la categoría de «Animador/Entretenimiento») en su mitad superior, y el logo de la quinta edición de D&D en su mitad inferior.

Solo podrán comprar el parche les scouts que formen parte de The Scout Association y cumplan los requisitos para ello (imagino que serán dirigir o participar en una sesión de D&D). La web de la organización indica que pronto estará disponible y que su precio será de 70 peniques (0,78 €).


Esta no es la primera insignia que existe relacionada con los juegos de rol. Las Girl Scouts de San Diego tienen un parche de juegos de rol de tablero que, para poder lucirlo, tienes que aprender qué son los juegos de rol, crear un personaje y jugar una partida.


Podéis leer más sobre el parche de Dungeons & Dragons aquí.

Podéis leer más sobre el parche de las Girl Scouts aquí.

viernes, 10 de julio de 2020

Un cubo gelatinoso para llevar tus dados

Muchas veces, el merchandise rolero más interesante está creado por les aficionades. Este es el caso de esta bolsa para dados en forma de cubo gelatinoso.


Diseñada por Vanesa Stefaniuk, autora del webcomic Radio Silence, esta bolsa es perfecta para dados, miniaturas y pequeños accesorios como contadores. Está realizada en poliuretano transparente y mide 5 x 5 x 5 pulgadas (unos 12,7 cm por lado). ¡La mayor ventaja es que no disolverá lo que pongáis dentro!

Este cubo gelatinoso cuesta 18 $ (15,89 €) más los gastos de envío.

Podéis comprar la Gelatinous Cube Dice Bag y el resto de creaciones de Vanesa Stefaniuk aquí.

miércoles, 8 de julio de 2020

Q-worshop pondrá a la venta un set de dados de los Mumins

Los Mumins son unos famosos personajes nacidos de la imaginación de Tove Jansson, escritora, pintora, ilustradora, guionista y dibujante de cómics sueca. Estes encantadores y despreocupades trolls han protagonizado desde 1945 varias novelas, tiras de prensa, cómics y una serie de animación, y han encandilado a niñes y mayores por igual. Ahora Q-workshop les va a dedicar un set de dados.


El Moomin Dice Set contiene:

-1d4, de color rojo con números en negro, con dibujo de Little My.

-3d6; uno de color blanco con números en negro, con dibujo de Mumin; uno blanco con números en dorado, con dibujo de Esnorquita; y uno verde con números en beige, con dibujo de Manrico.

-1d8 de color marrón con números negro, con dibujo de Sniff.
-1d10 de color blanco con números en negro, con dibujo de Papá Mumin.
-1d decenas de color blanco con números en rojo, con dibujo de Mamá Mumin.

-1d12 de color púrpura con números en blanco, con dibujo del Señor Hemulen.

-1d20 de color azul marino con números en blanco, con dibujo de Groke.

Está previsto que este set salga a la venta a lo largo de este mes de julio, aunque de momento no se puede pedir todavía por la web de Q-workshop. El precio será de 23 $ (20,36 €).

domingo, 21 de junio de 2020

31 años jugando a rol

Hoy es un día muy especial para International Khiladi y para mí. Tal día como hoy hace 31 años, fuimos a conocer el nuevo centro cívico que había abierto el ayuntamiento de Barcelona. Hacía poco que el ayuntamiento había remodelado la Casa Golferichs, paralizada durante décadas gracias a los vecinos, que intentaban evitar su derribo por parte de especuladores. Además de destinarla a centro cívico, se había construido un pequeño edificio, que recibió el nombre de L'Annex de Golferichs, que habían destinado a actividades para los más jóvenes.

La Casa Golferichs en todo su esplendor. L'Annex está entrando, al fondo a la izquierda.

En l'Annex de Golferichs había una planta entera dedicada a unos juegos con reglamentos del tamaño de libros enormes y que se jugaban con dados de diversas caras. Como lectores acérrimos de la colección de librojuegos de Dungeons & Dragons de Timun Mas, sospechábamos que esos eran juegos de rol como el que anunciaban en sus páginas. Y había llegado la hora de probar uno. Por suerte, estaban preparando una partida y nos preguntaron si nos apetecía unirnos.
No era un juego cualquiera.

¡Que resuene la fanfarria de John Williams a todo volumen!

La edición a la que jugamos era la traducción francesa de Jeux Descartes ya que, por aquellos años, era relativamente fácil (y mucho más barato) conseguir los juegos de Francia que importarlos de EE.UU. o Reino Unido. La sesión fue breve pero intensa y no podríamos haber tenido mejor entrada a este mundillo. Decir que nos enamoramos de los juegos de rol y del juego de rol de Star Wars en particular se queda corto. Obviamente, nos quedamos con ganas de más.

Pero el Destino nos deparaba una nueva sorpresa. En la mesa contigua estaban preparando otra partida de un juego de rol publicado por la misma editorial francesa.

«Es un juego como de ciencia ficción, pero de humor», nos dijo el árbitro.

Daba igual, nos habríamos apuntado a lo que fuera. No podíamos imaginarnos la partida que nos esperaba...

¿Eres feliz, Ciudadano?

Dar el salto de Star Wars a Paranoia fue como si hubieran hecho estallar la Estrella de la Muerte en nuestro cerebro. ¿Clones? ¿Niveles de Seguridad? ¿El Ordenador? ¿Comunistas? ¿Mutantes? ¿Sociedades secretas? ¿Qué demonios estaba pasando? Tras varias horas de gesticular, gritar «¡Larga vida al Ordenador!» y obedecer órdenes absurdas, creo que salimos de esa partida como si hubiéramos corrido un maratón. ¿Nos gustó el juego? ¡Por supuesto! Creo que no nos habíamos divertido tanto en toda la vida. Meses después nos enteramos de que tanto Star Wars como Paranoia eran obra de Greg Costikyan. Naturalmente, el diseñador pasó a convertirse en uno de nuestros favoritos.

Este primer día se ha quedado grabado en mi mente y creo no equivocarme si digo que a International Khiladi le pasa igual. Al día siguiente, nos compramos nuestros primeros dados y por la tarde volvimos a l'Annex de Golferichs. Allí encontramos a un amigo que hacía tiempo que no veíamos, que nos dijo si queríamos apuntarnos a una aventura de Dungeons & Dragons (el módulo B4-La Ciudad Perdida).

Así empezó todo. Han pasado casi tres décadas y he probado toda clase de juegos. He perdido la cuenta de las partidas que he dirigido. He conocido a un montón de gente y hecho amistades que perduran pasados estos 31 años. Los juegos de rol me gustan tanto o más que el primer día, y dudo que nunca dejen de hacerlo.

Sirvan estas líneas como homenaje al amigo Ernesto de la librería Landròmina, que era el monitor de la planta de juegos de rol de l'Annex de Golferichs. Gracias a su infinita paciencia, mi hermano y yo conocimos grandísimos juegos. Va por ti, amigo.

 Mi primer dungeon.

Una maravillosa cajita con forma de d20: la Caja Mágica de Tipu Sultan

Les lectores habituales del blog ya sabéis que suelo comentar de vez en cuando noticias o historias sobre hallazgos arqueológicos y objetos antiguos relacionados con la historia de los juegos. Hoy os traigo un objeto que, sin tener ninguna relación con los juegos, me ha llamado la atención por su forma, y que además tiene una historia fascinante: la Caja Mágica de Tipu Sultan.

Este d20 vale una fortuna. Foto ©2019 Richard Drew/Associated Press.

La Caja Mágica es una cajita con forma de icosaedro de 5,5 cm de altura y 5,8 cm de diámetro. Se cree que fue fabricada entre 1780 y 1790 en el Reino de Mysore, por lo que pertenece al periodo del Imperio Mogol de la India. Era propiedad de Tipu Sultan, soberano del Reino de Mysore, a quien le fue arrebatada tras su muerte en la Cuarta guerra anglo-mysore.

A la espera de ser subastada. Foto ©2019 Christie's.

La caja, junto a otras piezas del tesoro de Tipu Sultan y de la época del Imperio Mogol, fue subastada el año pasado en la histórica galería Christie's, donde obtuvo la escalofriante cifra de 495 mil dólares (unos 442 mil euros). Esta subasta generó bastante polémica y volvió a poner en primera página las continuas demandas de los países cuyo patrimonio cultural fue expoliado por siglos de colonialismo.

Foto ©2019 Christie's.

Foto ©2019 Christie's.

Foto ©2019 Christie's.

No se sabe qué contenía la caja. Se ha sugerido que podían ser los hilos de seda utilizados como reglas de medir a la hora de hacer dibujos arquitectónicos. Los diversos propietarios británicos de la caja creyeron que la caja que ser un dado o tener cierto significado mágico. Lo que ninguno de ellos se dio cuenta es que la caja es una obra maestra de matemáticas islámicas, la obra maestra de un brilante matemático desconocido. Es muy posible que fuera un regalo para Tipu, cuyo profundo interés por las mátemáticas está demostrado por la variada colección de títulos sobre el tema que poseía en su biblioteca.

Cada una de las 20 caras está inscrita en numerales arábigos, en la forma empleada en la India de los Mogol. Los números son 11, 20, 21, 31, 41, 51, 61, 71, 81, 91, 101, 201, 301, 401, 501, 601, 701, 801, 901 y 202. Lejos de ser números aleatórios, tienen mucho significado.

La suma de los números de la tapa es 3206; la suma de los del medio es 479; la suma de los de abajo es 1505; la total es 5190. De estas cuatro sumas, se pueden obtener aproximaciones muy cercanas a constantes matemáticas importantes. Los resultados tienen relación con Pi y el cuadrado de Pi; el Número Áureo o Phi, y el cuadrado de Phi, además de las raíces de 2, 3 y 5. Estas aproximaciones están dentro de unas décimas.

El Met de Nueva York exhibió la Caja Mágica de Tipu Sultan como parte de una exposición en 2014-15. Si queréis ver todas las caras del icosaedro, podéis hacerlo en esta galería.

 Foto ©2014 The Met.

Foto ©2014 The Met.

lunes, 30 de marzo de 2020

Curiosidades: una cerradura antigua

En aras de la jugabilidad, muchas veces hay que limitar las descripciones de los objetos con los que interaccionan los personajes, como por ejemplo las cerraduras que tienen que sortear pícaros y ladrones. Sin embargo, la cerrajería tiene una historia extensa y rica, con diseños considerados en su momento como la tecnología más avanzada disponible.

El otro día me vi por casualidad en Twitter un video que enseñaba el sistema de cierre de una antigua caja fuerte francesa. Me pareció fantástico.


Ni el video ni la cuenta que lo ha subido indican más detalles sobre esta cerradura. He buscado, pero lo único que he visto son modelos franceses e italianos muy parecidos, fabricados entre finales del s. XVIII y principios del s. XIX. Es posible que pertenezca a este periodo, pero mi conocimiento del tema es nulo, así que esto no deja de ser más que una suposición.

Espero que el video os sirva para desconectar, aunque sea por un rato. De paso, si os da ideas para preparar alguna futura maldad para una partida, tanto mejor.

domingo, 29 de marzo de 2020

¿Os apetece una taza del café oficial de Pathfinder?

Geek Grind Coffee es una compañía que vende café colombiano destinado a un público muy específico: jugadores. Sus mezclas, agrupadas en el nombre comercial Serie Aventura, tienen nombres como Fuego Oscuro, Gigante de Escarcha o Niebla de Mago. La última incorporación a su catálogo es una licencia importante en el mundillo rolero: un café oficial de Pathfinder.


Pathfinder Goblin Gulp Coffee es un café que, según el productor, tiene una cantidad de cafeína ligeramente superior a la media, con sabor a frutas rojas maduras, manzanas verdes y vainilla. El café estará disponible a partir del próximo mes de abril y se venderá en paquetes de 12 onzas (340 g) y 5 libras (2,26 kg).

Podéis leer toda la información sobre Pathfinder Goblin Gulp Coffee aquí.

viernes, 1 de noviembre de 2019

Cuando el futuro nos alcance

Uno de los hechos más curiosos de vivir en el s. XXI es ver cómo, a lo largo de los últimos años, hemos alcanzado fechas nombradas en obras de ciencia ficción del s. XX que eran consideradas como un futuro avanzado muy diferente del actual.

La última de estas obras que hemos alcanzado es la mítica Blade Runner. Ambientada en noviembre de 2019, la película no indica un día exacto, solo el mes que vemos impreso al principio. Por ello, hoy podemos decir que ya hemos entrado en el mundo de Rick Deckard, Rachel, los Replicantes, los Blade Runners, la Tyrell Corporation y las Colonias.

Total, tenemos el mundo igual de jodido, pero sin la tecnología de la película.